VIEJOS TESTIGOS DE LOS VIENTOS (velay 2)

Son muchos los edificios religiosos, palaciegos y particulares que rematan su parte más alta con una veleta.

Numerosos tejados de los municipios vallisoletanos exhiben veletas, y para ilustrar esta interesante  costumbre  vamos a mirar los tejados de Valladolid ciudad. Las veletas ofrecen un muestrario de las más curiosas formas. Desde la que remata la fachada de la iglesia de San Pablo hasta las casas molineras de cualquiera de los barrios vallisoletanos. En los  tejados veremos flechas, brujas sobre sus escobas, caballos alados, cigüeñas, motoristas, y… sobre todo, gallos. Unos gallos erguidos a punto de cantar.

El gallo, omnipresente en las veletas, representa el triunfo del día sobre las tinieblas de la noche, el animal combativo en muchas civilizaciones y culturas… y para los cristianos, la Resurrección… y las tres negaciones de San Pedro. Acaso por eso explique su preeminencia entre la simbología de las veletas, pues se extendió por todo el mundo cristiano a partir del siglo IX, siguiendo una indicación del Papa Nicolás I, el Magno, tal como refieren algunos relatos acerca del origen de las veletas.

Pero más allá de una explicación religiosa, sin duda alguna la veleta seguramente haya sido el primer instrumento meteorológico que existiera: sirve para indicar la dirección del viento, importante para prever los cambios climáticos inmediatos y la próxima o remota presencia de la lluvia dependiendo de estaciones y vientos dominantes: la veleta gira mostrando con la punta de su flecha el punto cardinal de donde viene el aire.

Y algunas veletas se han erigido sobre el yamur musulmán, lo que hace de la de San Pablo quizá la de mayor interés de Valladolid por no ser muchas las veletas de estas características que existen en España. El yamur, que se levanta sobre el alminar, está formado por varias bolas, de diámetro decreciente de abajo hacia arriba, que los musulmanes rematan con una media luna. En España, concluida la expulsión de aquellos, conservaron esta airosa forma piramidal pero coronándola con la cruz y, entre el símbolo cristiano y el musulmán, con frecuencia se intercala una veleta. (En la foto, veleta de San Pablo, coronada por una cruz sobre el yamur)veletas

Se verán veletas en numerosos edificios pero también se conservan en el Museo de Valladolid la del colegio de Santa Cruz y la del antiguo hospital de la Resurrección (que estaba en la esquina de la Acera de Recoletos  con calle Miguel Íscar), de los siglos XVI y XVII respectivamente.

Ahora será difícil que se vea alguna veleta girar, pues el óxido termina por atascarlas o, como en más de una ocasión sucede, las quejas del vecindario ante el chirrido de la flecha, termina por disuadir a su propietario para inmovilizarla.

Y lo aquí contado de Valladolid capital sirve también para mirar  a los tejados del resto de localidades de la provincia.

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2 Responses to “VIEJOS TESTIGOS DE LOS VIENTOS (velay 2)”
  1. miangulo dice:

    Un saludo, muy interesante, como siempre.

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