EL LUGAR DEL CONCEJO

Además de las iglesias, las casas consistoriales son, frecuentemente, los edificios más interesantes de la mayoría de los municipios vallisoletanos.

Los ayuntamientos encierran historia e historias, y antes de que se inventara eso de los centros cívicos, los edificios consistoriales eran verdaderos centros multiusos –y en muchos casos lo siguen siendo-. Además de los servicios más convencionales que pueden encontrarse en una casa consistorial (centro de salud, salas de reuniones, oficina de turismo, centro de personas mayores, etc.),  antes estos  edificios acogían  también las escuelas y otro servicio no menos importante, aunque no siempre popular: el cuartelillo de detenciones cuando no la misma cárcel. Por eso durante la Guerra de Independencia  y la Guerra Civil, los consistorios, además de hervidero de reuniones y conciliábulos, fueron testigos de un terrible ir y venir de detenciones y asaltos. En definitiva, explican como pocos principales avatares de la historia local.

Valladolid ofrece un larguísimo listado de casas consistoriales que, casi siempre por fuera, pero también por dentro, merecen ser visitadas. Se podría afirmar que las de casi todos los municipios. Aunque bien es verdad que algunos han sido muy transformados para adaptarse a las nuevas necesidades administrativas. ayuntamientos

Nava del Rey, Medina del Campo, Torrelobatón, Olmedo, La Seca, Mayorga de Campos, Alcazarén, Alaejos y algunas otras poblaciones ofrecen edificios históricos construidos entre el siglo  XVII y primera mitad del XIX que son de gran interés –el de La Seca fue proyectado por el afamado arquitecto del barroco Ventura Rodríguez en el s. XVIII-. Pero en realidad, una buena parte de municipios construyeron o remodelaron sus viejos ayuntamientos en la segunda mitad del siglo XIX. Esto se debe  a la pujanza económica que vivió Valladolid en aquellas décadas por la demanda de los trigos mesetarios y  por los ingresos que los concejos obtuvieron por la enajenación de sus tierras y montes comunales durante la desamortización. Estos municipios suelen ofrecer edificios de ladrillo de  bella factura y coronaciones y adornos curiosos: escudos, campanas, relojes, veletas, etc. (En la foto, fachada del Ayuntamiento de Montemayor de Pililla, inaugurado en 1888).

Entre  estos últimos se pueden citar los municipios de Sieteiglesias de Trabancos, Tiedra, Montemayor de Pinilla, Casasola de Arión, Esguevillas de Esgueva (a este último se le conoce como palacio consistorial)… así hasta cerca de medio centenar.  El reloj del Ayuntamiento de Tiedra fue costeado por los emigrantes y tanto interés se puso en una superior calidad que se pidió presupuesto al mismísimo relojero del Big Ben de Londres. Y el Ayuntamiento de Villalón de Campos ofrece una recreación neogótica muy en boga durante los decenios a caballo entre el s. XIX y el XX.

Anuncios

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s