GANDHI EN SU PEDESTAL

Tanta fama ha tenido Valladolid de ciudad de conventos, como de ciudad de cuarteles. Y, con frecuencia, ha predominado lo segundo sobre lo primero, pues en ocasiones algunos conventos han albergado tropas y arsenales.

Pabellones y polvorines  acotados por tapias, garitas y alambradas han ocupado amplios espacios que, en principio un tanto apartados de la ciudad, terminaron por ser rodeados de calles y casas configurando un paradójico escenario: no estaba claro si los ciudadanos rodeaban a los militares o éstos vigilaban a los civiles. Era imposible, por tanto, que las costuras de tan  contradictoria mezcla no terminaran por romper en algún lugar: en  una especie de tratado de paz, campos de maniobras y huertas militares fueron entregados a las autoridades municipales –seguramente no sin adecuadas compensaciones- que en años en los que la ciudad estaba construyendo jardines, escuelas y centros cívicos, sirvieron para procurar el necesario desahogo del vecindario.

Así nació el parque de la Paz, en el populoso barrio de las Delicias, en los años ochenta de siglo pasado. Una lápida grabada con la  inscripción “Parque de la Paz, donde se apoya el recuerdo, el corazón y el esfuerzo de unos vecinos y un Ayuntamiento. 1988”, se ubica frente a un monolito en forma de gran roca de piedra natural que ha perdido una figura en relieve, a él adosada, que representaba una paloma de la paz. No obstante, otra gran paloma esculpida en piedra artificial por Sousa y González-Amador,  sita en otro lugar del parque,  no deja lugar a dudas que el paseante se haya en un lugar en  el que todo  subraya  el nombre que tiene.parque de la paz

Soleado en invierno y sombreado en los meses estivales merced a una profusa y variada vegetación, este gran parque ofrece lugares de esparcimiento a los vecinos y las vecinas del barrio. Un barrio que creció ocupando los espacios que dejaban libres los  cuarteles, las tapias,  las carreteras y el ferrocarril. Masas ingentes de ladrillo sin resquicios para zonas verdes, hasta que este amable parque de la Paz se inauguró, sólo las laderas y los pinares de Canterac permitían un respiro a los moradores de las Delicias.

En el entorno del parque, los nombres de las calles que mantienen el recuerdo castrense (General Shelly, Caballería, Artillería…) compiten con los nombres de las nuevas calles dedicadas a la paz: Nelson Mandela, Monseñor Óscar Romero, Martín Lutero King…

Y por si acaso quedara alguna duda sobre la vocación del parque, una gran estatua de Mahatma Gandhi se erige para sellar la amistad de la República de la India con la ciudad de Valladolid.

 

 

 

Anuncios

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s