ESCENARIOS DE GUERRA (I): Dragones y bisoños

Aunque no lo parezca, las tierras vallisoletanas han sido importantes en diversas contiendas bélicas a lo largo de la historia, y unas cuantas de sus poblaciones han sido escenarios de significativas batallas.

Sobre estos acontecimientos voy a proponer varios escenarios en distintos puntos de la geografía vallisoletana. No se me exija rigor histórico exacto, pues no es lo que persigo aquí, sino traer evocaciones y argumentos para animar a visitar esos parajes donde percibir las vibraciones de la historia, y visitar  sus localidades próximas.

Será necesario apuntar al menos someramente, las causas que han contribuido a esta notoriedad vallisoletana en el terreno bélico. Una de ellas es que Valladolid resulta paso obligado para las comunicaciones entre la frontera francesa y la capital de España. Esto fue una de las causas que motivaron la escaramuza habida en Cabezón de Pisuerga el 12 de junio de 1808: las tropas francesas acantonadas en Burgos vieron peligrar la línea de postas que unía Madrid con Francia y que pasaba por Valladolid. Aquel fatídico día, apenas 5.000 hombres inexpertos (estudiantes y seminaristas de Valladolid en su mayoría), se enfrentaron a 9.000 curtidos soldados franceses (por dragones se les conocía). Y los españoles, al mando de un incauto general se dejaron atrapar en el puente de Cabezón sufriendo en apenas unas horas centenares de bajas, muchas de las cuales aún semanas después seguían sin enterrar. A cada lado del puente hay sendos monolitos: uno recuerda propiamente la batalla, otro, más reciente y rodeado de banderas, recuerda la voladura del puente que ocurrió cuatro años después.cabezon

Ya tenemos un primer escenario de guerra. Este enfrentamiento desigual fue anterior a la famosa batalla del teso de Moclín, en las inmediaciones de Medina de Rioseco: esa sí ya tuvo trazas de verdadera contienda bélica. De nuevo las tropas francesas ganaron la partida a los españoles. Largo sería explicar las causas de la derrota, pero en lo que a las tropas españolas se refiere, se puede apuntar que  buena parte de ellas eran bisoñas, obligadas a llegar al punto de batalla a marchas forzadas, y los oficiales terminaron por ordenar un inadecuado emplazamiento de la artillería. Aquello ocurrió un 14 de julio de 1808 y de ello ha dejado constancia un grupo escultórico de Aurelio Carretero inaugurado en 1908 junto al parque Duque de Osuna. Cabe añadir que acaso lo peor vino después de la batalla, y fue el saqueo de la ciudad de Medina de Rioseco por parte de las tropas francesas.rioseco

En cualquier caso, fueron muchos los encontronazos entre el ejército francés y el combinado angloespañol en tierras vallisoletanas y más adelante volveré sobre algún otro.

Siguiendo con la importancia estratégica de Valladolid, he de apuntar que esta viene confirmada con el hecho de que la primera línea de telegrafía óptica que se instaló en España –año de 1846- es la que comunicaba Madrid con Irún y pasaba por Valladolid, algunas de cuyas torres aún se pueden apreciar en el paisaje (sobre esto se puede encontrar un artículo en este blog).

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