UN CHOZO DERROTADO EN CORCOS

Corcos del Valle es un pequeño término municipal encerrado entre Trigueros del Valle, Cigales y Ampudia.  Y por su entorno vamos a dar un agradable paseo.

Tiene fama de tradición pastoril el páramo de Cogeces del Monte, al igual que el valle del Esgueva, pero me atrevería a decir que el monte de Corcos y sus términos limítrofes no le van a la zaga en referencias pastoriles: chozos, corrales, e incluso en su colindante Ampudia se  conservan tenadas. Todo ello  ha dejado un dominante  rastro pastoril, pues por sus tierras atraviesan veredas relacionadas con la Cañada Real Leonesa. Corral del Cura, corral de Alejandro, corral Alto, los Tres Chozos, etc.  son menciones topográficas de Corcos.

Estas construcciones, que no por abundantes en Valladolid dejan de ser interesantes, más el carácter de territorio de transición entre el valle del Pisuerga y el monte de Torozos, van a ser excusas para dar un paseo que, incluso ya prácticamente invernal, no deja de ser apetecible.

Vamos a acercarnos hasta el corral del Cura, del que se conserva un enhiesto pero derrotado chozo: buena parte de sus piedras se han caído, el dintel de la puerta está completamente partido y los conejos han horadado el suelo en todo su alrededor… pero permanece como testigo digno de un pasado ganadero.0

El camino hasta el corral del Cura (vereda del camino de Valoria), comienza en la parte de atrás de la iglesia de Santa María la Mayor: un templo de posible origen románico que ahora ofrece una construcción  del s. XVIII. Cogeremos el camino que, ancho, se pega a la esquina de unas tapias arruinadas: si quiere internarse en ese recinto se encontrará los restos del antiguo cementerio de Corcos.

No tiene pérdida alguna el camino que, al principio ascendente, ofrece a la izquierda muestras de un tradicional encinar, y a la derecha tierras de cultivo con colores diversos que a veces forman un auténtico cuadro abstracto.

Llegados al corral del Cura podemos alargar un poco más el camino y coger el primero que nos sale a la derecha (y de nuevo luego a la derecha) para volver hacia Corcos, ahora por el camino del Puerto.

La vuelta tiene el aliciente de ofrecer un amplísimo horizonte que señala el valle del Pisuerga.

Antes o después del paseo no dejemos de fijarnos en el panorama que ofrecen las bodegas tradicionales de Corcos: es una bonita muestra de los “barrios”  de bodegas tan característicos de los municipios vallisoletanos. Lástima que algunos propietarios hayan construidos merenderos que por su volumen, altura y colores desentonan del entorno. Pero aún así merece la pena.

En total, caminaremos unos 7 km.

Si alguien prefiriera la bici, se puede alargar el recorrido: llegue hasta donde el camino del Valoria se cruza con otro a izquierda y derecha, es la vereda de Ampudia y Corcos. Aquí está la raya que separa ambos términos. Coja una u otra dirección recorriendo la raya, y la vuelta viene dada por la lógica: el primer camino que se encuentre para iniciar el descenso hacia Corcos. En este caso, la distancia a recorrer ronda los 15 Km.

1

Primer plano del chozo del corral del Cura

 2

Camino de Valoria, lamiendo los muros del antiguo cementerio

 3

Un gran majano corona una loma de contrastados colores

 4

Retazos del encinar que hay a nuestra izquierda

 5

Molino y chopera regada por el arroyo del Prado, a la salida de Corcos

 6

Panorámica de las famosas bodegas de Corcos     

Anuncios

2 comentarios en “UN CHOZO DERROTADO EN CORCOS

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s