LEONES EN VALLADOLID

Para contemplar leones no hace falta irse a exóticos lugares. También los tenemos en Valladolid. Bien es verdad que bastante más pequeños… y de piedra. Pero con más historia de cuantos pudiéramos observar  en África.

Hay leones coronando columnas, vigilando nobles espacios, anunciando epopeyas, acechando en jardines, decorando fachadas…

No está nada claro el porqué  de la presencia de la figura leonada en tan diversos lugares de la ciudad. Tal vez se trata de una representación del poder real, de la pertenencia de Valladolid al reino de León, o  una metáfora de la guardia y custodia: sepa quien se atreva a penetrar en estos lugares que la fuerza del león los protege; o una advertencia: la fiereza del rey de la selva protege los reinos y linajes representados en los escudos que sus garras sujetan.

Es el caso que, como sabemos,  las pilastras de los atrios servían para delimitar poderes y fueros especiales. Lugares en los que no actuaba la justicia ordinaria sino la propia del estamento propietario del lugar, tanto da que fuera la universidad, un convento o un palacio.

El león ha sido una figura presente en la historia de Valladolid. No hay más que ver que la fachada del desaparecido Hospital Esgueva, cuya fundación  se atribuye al matrimonio Ansúrez-Eylo, llegó tener leones en su fachada, animales que portaban del escudo del Conde. Fotografía tomada del blog Arte en Valladolid.

Delante de  la colegiata de Santa María la Mayor (más o menos donde ahora está la Catedral)  se levantó una columna coronada por un león que conmemoraba la victoria del rey Ordoño II sobre el moro Ulit. Esta columna llegaría hasta el siglo XIX  y se conocía como León de la Catedral, de la que da fe el historiador Juan Antolínez de Burgos, y que dibujó Ventura Pérez. El león –tal vez representación del reino leones-, descansaba sobre un moro derrotado y portaba el estandarte del Conde Ansúrez.  Imagen obtenida en el blog Domus Pucelae.

Más, el transcurso del tiempo ha terminado también por hacer del león una simple figura decorativa.

Calle del León hay en Valladolid sin que se sepa muy bien el porqué ¿acaso porque detrás del Palacio Real (actual plaza de las Brígidas) hubo un pequeño zoo que incluía leones, para divertimento de la Corte? O porque en sus inmediaciones hubiera alguna columna o arco que tuviera leones en su decoración.

Vayamos, dicho todo esto, de safari fotográfico por Valladolid.

 

 

En los jardines de la Avenida de Santa Teresa,  junto a la puerta de los Carros, hay agazapado, y al acecho como buen cazador, un león de los que decoraban la cerca del convento de San Pablo. Entre sus garras sostiene el escudo de armas del Duque de Lerma.

 

Y, siguiendo la estela de este majestuoso convento, la fachada de San Pablo se ve rodeada de un atrio compuesto de 13 pilares y 14 fieros leones que, como no puede ser de otra manera, también sostienen el escudo del Duque de Lerma. Estas columnas sirvieron para sustentar las cadenas que indicaban el área jurisdiccional de los monjes, de tal manera que cualquiera que llegara a ella quedaba a salvo de la justicia ordinaria, pero sujeto (que también tenía sus penas) al fuero eclesiástico. El Duque de Lerma fue uno de los grandes benefactores de San Pablo, con tan enorme ego que desplazó la huella del obispo de Palencia fray Alonso de Burgos (anterior protector), e inundó el edificio con sus señas ducales.

 

Más leones portantes del escudo del Duque de Lerma hay guardando la entrada al convento de los dominicos de San Pablo, que está en la calleja lateral del templo.

 

 

La fachada de San Pablo está coronada por dos gigantescos leones que sustentan el escudo de los Reyes Católicos, al igual que se aprecia en la vecina fachada del colegio de San Gregorio.

 

Aunque no es accesible, por tratarse de un inmueble particular, en el número 10 de la calle Francisco Zarandona, un edificio que remonta su construcción al año 1855 acoge en el hueco de la escalera un indolente felino de estuco.

 

Y de ahí nos encaminamos hacia la plaza de la Rinconada, en cuyo edifico de correos (inaugurado en 1922 y  bastante reformado en su coronación –a peor-), dos leones esperan la cada vez más escasa correspondencia en papel.

 

La calle de Pedro Niño, que discurre por delante de la fachada de la iglesia de Nuestra Señora de San Lorenzo, desemboca en la avenida de Isabel la Católica, justo frente a las puertas del antiguo vivero municipal, coronada por sendos leones tenentes del escudo de la ciudad. El vivero, conocido como  San Lorenzo (o huerta de los Capuchinos), empezó a ponerse en servicio hacia 1845. Parece que luego se trasladó al Prado de la Magdalena, y más recientemente al término de Renedo de Esgueva.

 

Nuestros pasos nos encaminan hasta la llamada puerta del Príncipe, en el Campo Grande. Puerta del Príncipe Alfonso sería el nombre más correcto, tal como figura en el acuerdo municipal de 1859 para que se construyera, en honor del que sería futuro Alfonso XII, que había nacido dos años antes.

 

Las fotografías de principios del siglo XX mostraban unas columnas desnudas, pero por las crónicas del XIX  sabemos que entre los numerosos avatares que padecieron las puertas (tanto para su  construcción como por diversos traslados) sí debió tener  pétreos leones esculpidos por Nicolás Fernández de la Oliva (el mismo que firma el Cervantes de la plaza de la Universidad). Por eso,  la reforma del perímetro del Campo Grande efectuada en 1998,  llevó a adecentar las puertas incluyendo dos leones con el escudo de la ciudad. La obra se la encargaron  al vallisoletano Roberto de la Torre Martín-Romo, un escultor en piedra  y experto en restauraciones  de gran prestigio en España.

 

El monumento a Colón, obra del sevillano Antonio Susillo, fue inaugurado en 1905. Sus siete toneladas de peso incluyen la figura de un regio león que no debería estar campando por Valladolid, sino por Cuba. Pero la pérdida de aquella colonia española, a la que estaba destinada la gigantesca escultura, hizo que recalara en Valladolid.  El fiero león, coronado con un castillo, sostiene en una de sus temibles zarpas la N del “Non plus ultra”, una metáfora de la fe de la corona de Castilla y León en “destrozar” la idea de que no había más tierra continental que la que se acababa en Finisterre.

 

Y caminamos hacia la plaza de la Universidad, con  sigilo, pues pasaremos por delante de los leones que vigilan la casa de Mantilla.

 

El atrio de la Universidad tiene 18 columnas en las  que se encaraman 20 leones. Los de las esquinas sujetan el escudo real, y el resto el Árbol de la Ciencia, emblema de la Universidad. Los pilares y sus figuras, recientemente, restaurados,  datan de 1724 y se hicieron con piedra de Campaspero. Tienen la boca entreabierta y en su día ostentaban una lengua  embutida y sostenida con plomo.

 

Seguimos en territorios universitarios. Traspasamos la cancela que da acceso a los jardines (antigua huerta) que hay entre el palacio de Santa Cruz y el colegio universitario. En ellos, a la sombra de la fachada del antiguo colegio jesuita de  San Ambrosio (siglo XVIII), que aquí se trajo en 1940 desde su emplazamiento original en la calle Ruíz Hernández,  sendos leones  sujetan el escudo de Castilla.

 

Nuestro safari fotográfico concluye delante de la fachada del templo de Santa María Magdalena, en cuya fachada se exhibe el que se considera escudo más grande de Valladolid, que corresponde con los emblemas de don Pedro  de la Gasca, sacerdote, diplomático y militar español del siglo XVI, elevado a la categoría de pacificador de Perú y que determinó que esta iglesia  fuera su última morada… a  poco que nos fijemos perfectamente se ve un león un tanto desdibujado en lo más alto del escudo.

 

NOTA: para quien quiera conocer algo más sobre  la presencia de estos fieros leones, amén de los legajos del Archivo Municipal de Valladolid y unas cuantas referencias dispersas en diversos textos, se puede acudir al libro sobre el Campo Grande de María Antonia Fernández del Hoyo, al Catálogo Monumental de Valladolid, al libro sobre las calles de Valladolid de Agapito y Revilla,  o a la revista Atticus de diciembre de 2010.

Anuncios

10 comentarios en “LEONES EN VALLADOLID

  1. Execelente post! Interesante recopilación de sitios históricos de Pucela, con la temática de de los leones como telón de fondo. Saludos!

  2. Existe la figura completa de un león en el interior del edificio nº10 de la calle Francisco Zarandona en el acceso a su escalera derecha. Igualmente hay dos figuras clásicas en la entrada de acceso a ambas escaleras. Por si puede servirle para completar su paseo. Gracias.

  3. hola Jesús : Perfecto la publicación de los Leones en Valladolid he visto otros dos del mismo estilo están en la calle pasaje entrada a la iglesia de san pablo por detrás un poco mas adelante, me imagino que si tendrás conocimiento de ellos.
    No pude ir a la presentación de tu libro, me encantaría conocerte personalmente
    Un saludo de Domingo Rodríguez.

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s