DE SAN BERNARDO A VALBUENA DE DUERO

El sendero GR 14, es decir la Senda del Duero,  acompaña al río a lo largo de su recorrido por la Meseta Castellana. Desde el Urbión hasta entrar en Portugal su longitud suma 755 kilómetros. De estos, 150 discurren por Valladolid: entra por Peñafiel y sale por Villafranca del Duero.

Nos hallamos ante una de las opciones más interesantes para pasear por Valladolid: por naturaleza e historia. Y la mejor muestra es recorrer alguno de sus tramos. En esta ocasión vamos a disfrutar del Duero entre el monasterio de San Bernardo y Valbuena de Duero: apenas 10 kilómetros si lo hacemos por el mismo sitio ida y vuelta. Pero haremos alguna variación para contemplar paisajes diferentes: iremos por el río y volveremos por los caminos que unen Valbuena y San Bernardo. Total,  unos 7 kilómetros.

Mas no ha dejarse de apuntar una absurda paradoja: el sendero lo trazó y aprobó la Federación Castellano Leonesa de Montaña hace ya unos cuantos años, que es el organismo autorizado para  aprobar senderos. Pues bien, la Confederación Hidrográfica del Duero ha señalizado un trazado que  muy poco tiene que ver con el de la Federación. Si uno va siguiendo más bien poblaciones, el de la Confederación discurre totalmente pegado al cauce del río. Es el caso que está prevaleciendo este último.  Esto ha ocasionado daños colaterales, pues, incomprensiblemente, el Instituto Geográfico Nacional ha dibujado en los planos oficiales de España, el GR de la Federación sustituyendo muchos nombres de caminos tradicionales, como  la Senda de los Aragoneses, y  otros caminos locales cuyos nombres deberían haber sido respetados.

Total, que los planos marcan una GR 14 que “no existe”,  además de borrar historia y topónimos tradicionales, pues la que está amojonada y promovida es la de la Confederación Hidrográfica del Duero, junto al río.

Con estos antecedentes comencemos nuestro paseo. Y lo haremos partiendo desde la parte de atrás del monasterio de San Bernado. De este, el historiador Jorge Ferrer Vidal dijo que acaso fuera la joya del arte cisterciense.

Tenemos por delante poco más de cuatro kilómetros hasta Valbuena.

 

El monasterio se comenzó a levantar en el siglo XII gracias a  una fundación que realizó Doña Estefanía de Armengol, condesa de Urgel y nieta del Conde Ansúrez. El conjunto monacal tiene una zona visitable (claustro y capilla), un establecimiento hostelero de alto nivel, y acoge la Fundación de las Edades del Hombre. Las casas de colonización que hay en San Bernardo son una pedanía de Valbuena y se construyeron en los años 50 del siglo XX para acoger población rural que fue expulsada de sus municipios para construir el embalse de Entrepeñas, en Guadalajara.

 

Antes de llegar al río y tomar el GR 14 hacia la derecha, vayamos con atención, pues  a nuestra izquierda veremos un singular manantial: la fuente anguilera. Su nombre no puede obedecer sino a que los monjes criaban en ella y el caz por el que viene el agua, anguilas, un pescado de agua salada que, sin embargo, en su juventud remonta los ríos y en ellos pasa largos años de su existencia hasta que vuelven al mar para reproducirse.

 

A lo largo del recorrido veremos rastros de las construcciones monacales, entre las que destacan restos de  muralla y un  molino.

 

El venerado Duero siempre nos acompaña. La senda, en general, discurre por zonas sombrías, por lo que en días calurosos no sentiremos demasiado el rigor del sol.

 

El Duero está incluido en la Red Natura 2000,  con el nombre de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC Riberas del río Duero y Afluentes) por sus especiales  valores naturales que incluyen flora y fauna. En la imagen una ardilla tratando de pasar desapercibida en la copa de un chopo.

 

Hacia el final,  la senda toma altura y nos descubre el paisaje de su otra margen, la izquierda. Si estamos atentos veremos los terrenos de Valdemonjas, en el término de Quintanilla de Arriba. Se trata de una bodega cuyo edificio principal ha recibo el reconocimiento internacional más prestigiado en arquitectura: el Architizer (más o menos como los Oscar de la arquitectura).

 

Llegados a Valbuena, continuamos la senda hasta llegar a los restos de un molino harinero. Este paraje, junto a una aceña, es muy agradable y bien merece la pena que nos demoremos un rato en él antes de emprender el camino de vuelta. Como curiosidad diremos que los molinos y aceñas que había en esta parte del Duero pertenecieron al monasterio de Santa María de Palazuelos, sito en las proximidades de Cabezón de Pisuerga.

 

Podemos volver por donde hemos venido, pero propongo que subamos hasta Valbuena y que, atravesado su casco urbano, salgamos por un camino junto al depósito de agua que nos conduce hacia el cementerio: en poco más de 25 minutos ya estamos de vuelta a San Bernardo, contemplando paisajes diferentes a los  hasta ahora hemos tenido. Veremos el arco de la vieja muralla que se mantiene entre el edifico de la Casa Consistorial y la iglesia de Santa María la Mayor del Castillo, de los siglos XVI-XVII.

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2 comentarios en “DE SAN BERNARDO A VALBUENA DE DUERO

  1. Estimado José Anta,
    he intentado ponerme en contacto con usted a través de Facebook. Hay alguna manera de comunicarse con usted? Muchisimas gracias,

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