LAS TRES PUERTAS DE MEDINA DE RIOSECO

Medina de Rioseco es un impresionante municipio: por historia y monumentalidad. Sus cuatro iglesias principales tienen un imponente porte catedralicio. Y el patrimonio civil que encierra no será fácil verlo en otros lugares.

Es una muestra de la riqueza y pujanza económica que vivió Rioseco, como en general toda Tierra de Campos, cuando el trigo de esta comarca era una auténtica mina de oro. A Medina de Rioseco se le llegó a conocer como la “India chica” -o “la ciudad de los mil millonarios”-, equiparándola de esa manera a las ricas tierras de ultramar. Triste es ver, hoy, como buena parte de esta comarca está sometida a un declive y despoblamiento tremendos.

Hay muchas opciones de recorridos por Rioseco, entre los que el entorno de la dársena del Canal de Castilla no es la menor… o los jardines y plazas: …. o sus fuentes;  y  anotadas quedan sus iglesias, sin olvidar el Museo de San Francisco, el de Semana Santa o la Harinera San Antonio; y, en general, el callejero de la ciudad, con un agradable sabor a antiguo y señorial (en razón de sus casonas).

Hablar de Rioseco es hablar de palabras mayores tanto en patrimonio (como ya se ha dicho) como en historia. Y para ello solo un par de detalles.

En Rioseco se refugiaron, recién casados,  Isabel y Fernando. El casamiento no contaba con el beneplácito de Enrique IV  hermanastro de Isabel.  Es el caso que para protegerse de las iras del rey, los jóvenes esposos contaron con el respaldo del poderoso Fadrique  Enríquez, Almirante de Castilla (que a la sazón era señor de Rioseco,  abuelo de Fernando y tío lejano de Isabel), por tanto  personaje por cuyas venas corría sangre real, y en caso de conflicto podría ser enemigo temible del propio rey.

Pero es que en Rioseco, lustros más tarde (1520), también se refugió el cardenal Adriano, regente del reino en ausencia del Emperador Carlos V, huyendo de las tropas comuneras.

Entre las muchas opciones que hay de disfrutar de Rioseco, propongo buscar las tres puertas que aún se mantienen de las siete que llegó a tener en su momento. Esto nos va a permitir pasear por las calles del municipio y contemplar diversos edificios  y ambientes.

Comenzaremos en el puente sobre el Sequillo, que da entrada a Rioseco si llegamos desde Valladolid, no sin antes advertir que no daremos cuenta de todos y cada uno de los lugares, edificios, monumentos y ambientes que nos vamos a encontrar en el camino, pues su relación obligaría a un extensísimo reportaje… no obstante, volveremos a la Ciudad de los Almirantes en más ocasiones.

 

Nada más cruzar el puente hay un edificio de ladrillo  (P: en el plano que acompaña este reportaje) que da la bienvenida y es la sede de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago. Pues bien, este modesto edificio era en otro tiempo como otra puerta (virtual) pues en él estaba alojado el “portazgo”, es decir, el lugar donde se recaudaban los impuestos por los productos que se introducían en la localidad para venderlos en tiendas y mercados. Estos portazgos también se conocían como fielatos… vaya, lo que hoy llamaríamos peaje.

 

Camino de la plaza Mayor, ya adentrados en la ciudad, veremos a un lado el Parque Duque de Osuna: situado a los pies del desaparecido  castillo,  se hizo en 1858 y ha sido el lugar tradicional de paseo de los riosecanos. Cuentan que antaño la gente pudiente frecuentaba uno de los paseos, y el pueblo llano y la servidumbre, el otro. Las columnas y pilastras son restos del antiguo palacio de los Almirantes (o castillo).

 

Y el antiguo Convento de San Francisco (s. XVI- XVIII), que hoy alberga un interesantísimo museo que, si tenemos tiempo, no hay que perderse por  la historia, cultura y escultura que ofrece.

 

Precisamente frente al Convento, bordeando el parque, sale la calle del Almirante que, cuesta arriba,  lleva hasta la puerta de Zamora. Construida en el XVI, también se conoce como Arco de las Nieves, por haber en ella una capilla dedicada a la Virgen de las Nieves (¿será porque en sus inmediaciones había uno de  los pozos de nieve que tuvo Rioseco?). El alzado es muy original pues tiene que dar acceso a varias calles. Podemos subir hasta los jardines del Castillo y ver una panorámica de la ciudad. Pero necesariamente hemos de volver por el mismo sitio a buscar la plaza Mayor.

 

Plaza Mayor y casa Consistorial (1 en el plano), reconstruida en el último tercio del s. XX, sus soportales pertenecieron al claustro del convento de San Francisco. Medina de Rioseco  es una de las tres poblaciones de la provincia que ostenta el  título de ciudad: Valladolid y Nava del Rey son las otras dos.

 

Una calle lateral del Ayuntamiento (Ronda de Santa Ana), con traza amurallada, lleva directamente hasta nuestra segunda puerta: la del Arco del Ajujar (13). Comenzada a construir en el siglo XIII (como la muralla), en sus bajos hay un pequeño museo Municipal. Junto a la puerta se podrán observar restos de la antigua fortificación.

 

Bordeando la población, encinchada por el cauce del Sequillo, alcanzaremos la puerta de San Sebastián (14). Esta es una puerta señorial que no pertenece a la muralla original. Se construyó en el siglo XVI –sustituyendo una anterior-, y fue costeada por el municipio (es decir, por el pueblo): en su frontispicio figura la inscripción “populus faciebat”. Se trata de una puerta monumental, llamativa por sus dos arcos y característica del Renacimiento. En su cara exterior están labrados los escudos de la ciudad, y en su interior alberga una capilla donde se venera la imagen del Cristo de las Puertas.

 

Fuente y alberca de San Sebastián, en la carretera de Villalón, algunos artículos la fechan en el siglo XVI y sería, por tanto, la más antigua de todas las fuentes de la ciudad, erigidas en el siglo XIX.

 

Desde la puerta de San Sebastián, sugiero acercarse hasta el Canal de Castilla (llamado Ramal de Campos) cuya dársena, terminada de construir hacia 1850, se convirtió en el epicentro de una gran actividad industrial y agrícola. Tanto por la zona ajardinada que la rodea como por las vistas que ofrece (la gran lámina de agua crea una luminosidad especial), bien merece la pena recrearse un rato en su entorno. La Fábrica de Harinas San Antonio conserva toda su maquinaria del siglo XIX, y tiene horarios de visita al público.

 

 Nuestra vuelta al punto de inicio es el mejor pretexto para atravesar el corazón de Rioseco recorriendo la calle Rúa (como así se conoce en la localidad), pero que, en realidad son dos calles: Lázaro Alonso y Román Martín. Calle a cuyos lados se ubican buena parte de los edificios más monumentales del municipio. La Rúa, singular por sus soportales, está considerada como uno de los conjuntos más interesantes de la arquitectura popular de la provincia.

 

Ya hemos dejado atrás la Plaza Mayor y nos dirigimos al puente donde comenzamos nuestro paseo… y nos despedimos de Medina de Rioseco fijándonos en un interesante edificio que está a nuestra izquierda: una posada del siglo XVI en la que se alojó el poeta León Felipe (1884-1968) en sus estancias en la localidad. Por cierto, al albaceas de León Felipe, que fue un tal Alejando Campos Ramírez, más conocido por el seudónimo de Finisterre (escritor también aunque de escasa fortuna), se le atribuye ser el inventor del futbolín.

 

Plano de Medina de Rioseco.

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2 comentarios en “LAS TRES PUERTAS DE MEDINA DE RIOSECO

  1. quisiera corregir una parte del artículo, el palacio y el castillo eran edificaciones diferentes. el parque del duque de osuna eran los jardines del palacio, destruido por los franceses,mientras que el castillo se erigía en lo alto del cerro y del cual no quedan restos por que su piedra se usó para otras edificaciones.
    http://www.medinaderioseco.com/turismo/riosecoverde.shtml?idboletin=363

    por terminar, cabría añadir que nada se ha dicho acerca de las bodegas que tiene el pueblo, muchas en piedra de sillería, o de que aún hay bastantes restos de la muralla ocultas tras las edificaciones, o se un antiguo convento llamado de valdescopezo donde estuvieron enterrados los almirantes, por ello invito a los lectores a que investiguen más acerca de este pueblo lleno de historia y curiosidades
    gracias y buen artículo

    • Miguel, gracias por tus comentarios. Claro que nada he contado de todas esas otras cosas que comentas, cosa que iré haciendo en otros artículos. Medina de Rioseco que creo conocer bien, ofrece tantos edificios e historias que no caben en un solo artículo de las características de mi blog. Un saludo.

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