VILLALÓN DE CAMPOS: HISTORIA, PATRIMONIO Y SOPORTALES

Villalón fue una de las poblaciones más importantes de Tierra de Campos, cuando el trigo era el oro de Castilla y el mercado de ganados el centro de la actividad comercial de muchos pueblos de alrededor. Pero toda aquella actividad ha venido muy a menos y queda lejos de los casi 4.000 habitantes que contabilizada al comenzar el siglo XX. Es el desesperante signo de los tiempos que corren en buena parte de Castilla y León

Villalón de Campos asentó su importancia histórica entre otras cosas en el privilegio que Fernando III otorgó a la localidad en 1204 para celebrar Mercado Grande en la plaza todos los sábados del año, convirtiéndose en los siglos XIV y XV en uno de mercados financieros de Europa, debido a que los cambistas tenían instalados aquí sus negocios al igual que ocurriera en Medina de Rioseco y Medina del Campo.

A aquellas actividades le siguió un importantísimo negocio en torno a la producción y distribución de cereales que pervivió razonablemente bien hasta entrado el siglo XX. Prueba de ello es que en 1912 se inauguró, con presencia del mismísimo Alfonso XIII,  la línea ferroviaria que unió la localidad con Palencia y Medina de Rioseco (y lógicamente, con Valladolid). La ferroviaria fue, a su vez, una actividad importante por el personal y servicios que movía y, sobre todo, para el tráfico de mercancías. Pero el declive de la comarca en la década de 1960 llevó a que en 1969 se clausurara el servicio.

En otro tiempo, no solo el trigo y el ganado eran importantes, sino que incluso antes fue un importante centro de distribución para buena parte de España de pescado desalado procedente de los centros pesqueros del Cantábrico.

No obstante,  este pasado espléndido y el empeño que su gente pone en conseguir un futuro para el municipio, deja un rastro de patrimonio y evocaciones muy importante.

Mas,  antes de comenzar nuestro paseo por la localidad, dejemos constancia del nombre de una de sus calles. Entre los personajes nacidos en la localidad, como el noble Alonso Pimentel, el escritor y protestante Cristóbal Villalón, o el hebraísta Gaspar de Grajal, amigo de fray Luís de León, entre otros, hay una calle dedicada a Clara del Rey. Nació esta mujer en Villalón en 1765 y falleció en Madrid por la metralla de una bala de cañón en los sucesos del 2 de mayo de 1808 combatiendo, junto con su marido e hijos, contra las tropas napoleónicas en el parque de artillería de Monteleón. Una placa en la fachada de la iglesia madrileña de la Buena Dicha y el nombre de una calle de la capital de España también recuerdan su memoria.

 

Recorriendo la soportalada calle Rúa, la principal de la localidad, se llega a la Plaza Mayor, o del Rollo, en torno a la iglesia de San Miguel (s.XIII-XIV)  que, por cierto, guarda una talla de Juan de Juni y otra atribuida a Berruguete.

 

Por muy conocido que sea, el Rollo es una de las joyas de Villalón y, además, de los mejor labrados de toda España, según se puede apreciar en sus detalles. Construido en 1523 se atribuye al gótico burgalés.

 

Fachada de la Casa Consistorial, edificada en 1928 con una personalísima decoración.

 

Primer plano de una escultura en bronce que rinde homenaje a la vendedora de quesos (es famoso el llamado queso de pata de mulo), obra de Jesús Trapote Medina.

 

Foto del arco apuntado de los restos del convento de San Francisco, en la parte alta de la plaza Mayor.

 

Pilares de los soportales seguramente procedentes del vecino convento de San Francisco, que estaba detrás de la iglesia de San Miguel.

 

Diversas casas nobles,  y una vivienda considerada como destacada muestra de la arquitectura tradicional terracampina,  la del número 4 de la calle Ángel María Llamas.

 

Fuente del Chicharro, al final de la calle Constitución (que sale de la plaza Mayor en dirección a Boadilla) antes estaba en la plaza del Rollo pero se reinstaló en la plaza de San Juan, cuya iglesia se ve al fondo.

 

Algo muy característico de la iglesia de San Juan (s. XV)  es su construcción humilde y característica de Tierra de Campos: apenas se ve piedra y lo justo de ladrillo,  el resto es adobe y madera, incluido su ábside, tal como se aprecia en la foto.

 

Antiguo hospital en la plaza de San Juan, de estilo gótico. Ahora está oculto tras un andamio que intenta evitar su derrumbe total. De esta joya de la arquitectura del barro ya solo queda la fachada, tras hundirse toda la cubierta.

 

Villalón tuvo hasta cinco  parroquias. De ellas, quedan tres iglesias, las ya citadas de San Miguel y San Juan, y la de San Pedro (gótico mudéjar s XIII-XIV) en mal estado de conservación.

 

Frente a San Pedro, la fachada de una antigua panera.

 

Villalón llegó a tener cuatro fábricas de harina, lo que da testimonio de su importante actividad cerealística.

 

Depósito de agua inspirado en los palomares, una forma amable de hacer construcción civil moderna evocando la arquitectura tradicional.

 

Dos escuelas construidas en el último tercio del XIX hay en la localidad: una alberga el Museo del Queso (en la imagen), la otra acoge dependencias dedicadas a servicios sociales. Otros dos centros museísticos hay en la localidad: el Museo del Calzado Vibot y el Centro de Interpretación del Palomar del Abuelo.

 

El pueblo guarda un pequeño tesoro bajo muchas de sus casas que está reivindicando y dando a conocer: las bodegas que se remontan a los siglos XVI y XVII.  La falta de promontorios del terreno que facilitaran la excavación de los típicos barrios de bodegas, ha hecho que sus habitantes las hicieran bajo las viviendas. Eran bodegas tanto para la elaboración del imprescindible vino como para hacer de silos para la conservación de alimentos o almacenamiento de mercancías: el tamaño y longitud de cada bodega suele tener que ver con la importancia y actividad de cada casa. Es legendario el uso de las bodegas para el estraperlo, que en el siglo XIX incluso llevó a  que interviniera el ejército para intentar terminar con aquel fraudulento negocio (fotografía tomada de la página oficial del Ayuntamiento).

 

Y finalizaremos con una colección de fotografías de los soportales. Villalón es un auténtico parque temático de soportales. Los hay de toda clase y materiales: madera (rústica o  finamente trabajada), hierro, piedra, ladrillo, cemento… Los soportales son los principales testigos de la vieja y tradicional actividad comercial de Villalón de Campos. Actividad que se desarrollaba a lo largo de la calle principal (la Rúa)  y que se extendía por todas las casas que orlan la plaza Mayor.

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4 comentarios en “VILLALÓN DE CAMPOS: HISTORIA, PATRIMONIO Y SOPORTALES

  1. Como siempre, agradecido por darnos la posibilidad de incrementar nuestros conocimientos de forma amena y sencilla.
    Gracias

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