TORRELOBATÓN: CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL MOVIMIENTO COMUNERO

Cuando Juan Bravo oyó decir en el pregón que los degollaban por traidores, se volvió al  verdugo y le dijo: “Mientes tú y quién te lo manda decir; traidores no, más celosos del bien público sí, y defensores de la libertad del Reino”.

Con estas palabras, el líder comunero que junto a Padilla y Maldonado iba a ser decapitado una vez perdida la batalla de Villalar, reivindicaba el fondo y las causas del aquel levantamiento popular.

La guerra de las Comunidades tuvo una gran importancia en la historia de España, y su incidencia trascendió el marco temporal en que se desenvolvió. La derrota de Villalar en 1521 y más tarde la pérdida definitiva de Toledo en 1522, tuvieron una proyección enorme en los siglos venideros. La gesta de los comuneros se convirtió en uno de los mitos más significados de la lucha política y social por las libertades. De ahí su utilización por los liberales del siglo XIX como privilegiado referente y antecedente histórico de su proyecto político, tal como narra  Enrique Berzal de la Rosa en su libro “Los comuneros. De la realidad al mito”.

El levantamiento comunero fue tan fuerte y sentido que el almirante de Castilla escribió una carta al emperador dándole cuenta de lo difícil que iba a ser pacificar Castilla tras la revuelta, aun ganada la guerra por los realistas: “Su majestad ha de saber que esta maldita secta de libertad estaba muy imprimida en los corazones de esta gente, que han de pasar largos tiempos para que se olvide. Ha de saber Su Alteza que tan vivo tienen en el pensamiento a Juan de Padilla, como si lo viesen delante.”… Y se inició una tremenda represión contra los cabecillas comuneros y sus seguidores.

Aquella lucha contra los intereses imperiales de Carlos I tuvo varios escenarios: Segovia, Toledo,Toro,Villalar,  Medina del Campo… pero sobre todo, algunos castillos de Torozos: Peñaflor de Hornija, Villalba de los Alcores… y Torre de Lobatón (como entonces se llamaba a este municipio). De ahí que en el castillo de Torrelobatón esté perfectamente encajado el Centro de Interpretación del Movimiento Comunero.

Esto viene a decir que las plazas y castillos vallisoletanos tuvieron un especial protagonismo en la Guerra de las comunidades. Y a tal efecto comentaremos, brevemente, alguno episodios.

La llamada quema de Medina se debe a que  el pueblo medinense defendió la artillería, desmontando las piezas y rodeándola con sus cuerpos, para impedir que las tropas realistas se las llevaran para asaltar Segovia, ciudad simpatizante con la causa comunera. Las tropas imperiales prendieron fuego a las casas pensando que el pueblo abandonaría la defensa y correría a socorrer sus propiedades. Pero nadie se movió hasta que las huestes de Carlos I no abandonaron sus intenciones y se marcharon de Medina del Campo sin haber cumplido su objetivo.

En aquella cruenta contienda también participó la villa de Valladolid. Corría el mes de enero de 1521 y el pueblo se concentró en la puerta de San Esteban (por la existencia de una iglesia con ese nombre), que estaba en las inmediaciones de la actual Plaza Cruz Verde. El motivo de aquel motín fue que en enero de 1521  Carlos I dio la orden de trasladar la Chancillería  a Arévalo. Aquello suponía una gran pérdida para la ciudad tanto en prestigio social como en actividad económica, por lo que los simpatizantes comuneros taponaron la puerta de tal manera que la comitiva de la Chancillería, dispuesta para el traslado, tuvo que volverse a sus casas sin abandonar la villa.

Por cierto, un hecho tan histórico como poco conocido es que en el antiguo monasterio de La Mejorada (Olmedo)  se enterró el cuerpo de Padilla: una vez ajusticiados los capitanes comuneros después de la batalla de Villalar.  Carlos I no permitió que su viuda, María Pacheco, se llevara los restos hasta Toledo para evitar convertirle en un mártir. Una vez perdido Toledo para la causa comunera, el enterramiento de Padilla continuó en La Mejorada, sin que se sepa que fue de sus despojos… A lo mejor su espíritu está vagando por la finca.

Y, volviendo al Centro de Interpretación Comunero, hay que decir que es de una calidad más que notable.  El conjunto de las salas, paneles, audiovisuales y objetos expuestos resulta muy didáctico, y se transforma en una amena y verdadera lección de historia.

La visita al castillo depara una agradable sorpresa, cual es una pequeña exposición sobre la película de El Cid, pues varias de sus escenas se rodaron en Torrelobatón.

 

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Habremos de llegar hasta el castillo de Torrelobatón entrando por la plaza principal, en la que está el Ayuntamiento y un recién recuperado rollo jurisdiccional que hasta hace unos pocos años estaba en la cercana finca de los Cabestany (de los cuales Rafael llegó a ser ministro de Franco)

 

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 La construcción del castillo es del siglo XV, sobre otro anterior del XIII, al que probablemente pertenezca la planta baja de la torre, lo que sirve para hacernos una idea de la antigüedad de las fortalezas de Torozos (había ya un castillo en Tiedra en la época del Cid: siglo XI, aunque el actual es de finales del XIII)

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Diversos paneles explican muy bien el contexto histórico en  el que se produjo la Guerra de las Comunidades

 

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Una guerra que tuvo un después que quedó muy influido por el levantamiento comunero, aunque fuera aplastado por el emperador 

 

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Maqueta y panel que explican la historia del castillo

 

13Desde la torre se divisa un amplio paisaje,  y unos paneles apuntan la dirección de diversos castillos: Montealegre, Fuensaldaña, Villalonso, Tiedra, Villavellid, Arévalo, Fuentes de Valdepero, etc

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En el rodaje de las escenas de El Cid que se llevó a cabo en Torrelobatón, participaron muchas personas de la localidad en calidad de extras. Hay quien dice que aquel rodaje produjo un antes y un después en el municipio: aportó cierto dinero a los bolsillos de los torreños, y también les abrió los ojos a otro mundo cuando en España (1961) apenas  había comenzado a entrar en la llamada época del desarrollismo.

HORARIO DE VISITA. Verano: Viernes de 17.00 h. a 19.30 h.; sábados, domingos y festivos de 11.00 h. a 14.00 h. y de 17.00 h. a 19.30 h. Invierno: Sábados, domingos y festivos de 11.00 h. a 14.00 h. y de 16.00 h. a 18.30 h. Visitas concertadas de grupo por teléfono de martes tarde a domingos.  Para más información, telf. 665 834 753.

 

 

 

 

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3 comentarios en “TORRELOBATÓN: CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL MOVIMIENTO COMUNERO

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