Arroyo de la Encomienda, al que más bien se le conoce  como La Flecha es un municipio de humilde origen y enorme crecimiento urbanístico durante los desbocados años de la construcción de adosados y  unifamiliares: de 1.400 habitantes en 1990, en el año que corre contabiliza 20.000 almas.

Esto pudiera hacer creer que se trata de uno más de tantos lugares de escasa importancia que entre tanto ladrillo y numerosas urbanizaciones nada tiene de especial interés. Pero no es así. Arroyo de la Encomienda guarda edificios, lugares e historias que poco a poco se van poniendo de relieve por  el Ayuntamiento,  y  también  gracias a la Asociación Cultural Descubriendo Arroyo, al frente de la cual está, con gran entusiasmo, Andrés Madroño.

Linda Arroyo con el término de Valladolid, y los dos focos de mayor interés histórico y monumental están en sendos extremos del casco urbano, que se divide entre los enclaves de Arroyo de la Encomienda y  La Flecha.  El nombre oficial del municipio es el de Arroyo, aunque parezca que La Flecha se haya “comido” el nombre  del municipio. Los referidos extremos son el antiguo monasterio de Santa Ana (siglo XVIII) y  junto al monasterio lo que queda del pequeño cenobio de San Pedro de las Flechas, del siglo XII. Y en el otro extremo la interesantísima iglesia románica de San Juan Evangelista, también del XII. Y en torno a ambos enclaves diversos testimonios que no deben pasar desapercibidos.

Arroyo, hasta la desamortización, perteneció a la encomienda de San Juan de los monjes de Wamba. De ahí que entre el arroyo del Rodastillo (que nace en Ciguñuela) y su pertenencia los monjes de Wamba, un nombre terminara por ser el que es: Arroyo de la Encomienda.

Contado esto,  nos aprestamos a recorrer el municipio.

Hotel Santa Ana. Antiguo monasterio de los jerónimos de Nuestra Señora de Prado (Valladolid), que se fundó como una especie de  finca de recreo. Los monjes  tenían  aquí importantes explotaciones agrícolas desde el siglo XV, así como  unas grandes aceñas de producción de harina que compraron al conde D. Gonzalo de Guzmán, y un molino de papel.

Las aceñas, tras la Desamortización, las compró al Estado Mariano Miguel de Reinoso (que llegó a ser ministro de Fomento reinando Isabel II), y se transformaron en la fábrica de harinas “La Flecha”, que estuvo en servicio hasta el año 1962. El núcleo urbano  de La Flecha fue formándose sobre las antiguas propiedades de los monjes sobre todo a partir  de la década de 1950, aunque ya en el siglo XIX se cita en ocasiones este enclave como “barrio de La Flecha” que, por ejemplo en 1885 se indica que tenía “dos casas”, “pertenecientes a San Juan de Arroyo”. Iglesia que, a su vez, estaba bajo la jurisdicción de la parroquia de Santa María de la Victoria, de Valladolid.

Pared, sin la leyenda que presidía su fachada, con escudo episcopal: iglesia de San Pedro de las Flechas (de ahí el nombre de La Flecha). Se trata de un repoblador del siglo XII. El resto del edifico se derribó recientemente. El texto que presidia la entrada era el siguiente: “DON PEDRO PÉREZ PERÓN FUNDÓ ÉSTA IGLESIA AÑO DE 1150. DON NICOLAS VALDES DE CARRIAZO SU DESCENDIENTE Y ÚNICO PATRÓN DELLA SIENDO OBISPO DE GUADIX LA RREDIFICO EN EL AÑO DE 1613”.

Casco viejo de La Flecha, con casas revalorizadas que poco a poco se van arreglando.

Escuelas de 1968 con la casa del maestro en la esquina del fondo.

En la foto se ve el Ayuntamiento, y a la izquierda el Centro de Salud.

Panorámica de La Flecha, con una colorida escultura de Gabarrón.

En la izquierda de la imágen, Cotarra o Cotarrona de la Horca.  Documentado está la existencia de una horca en este lugar en el siglo XV. En primer plano la plaza que con “Holas” en todos los idiomas, creada por Ángel Marcos.

Escultura del vaquero (de Gonzalo Coello),  en pleno Arroyo de la Encomienda, sirve de testimonio de la importante industria ganadera y lechera que hubo en este lugar: la granja de los Ibáñez, de la que dependía la mayoría de la población.

En Arroyo hubo unos 200 jornaleros, que habitaban algunas casas (muy interesantes) que aún se conservan (del siglo XIX).

Iglesia de San Juan Evangelista, del siglo XII. Es una verdadera joya del románico en Valladolid.

La espadaña de la iglesia antes estaba en el centro del edificio, pero se derribó debido a que el peso amenazaba el hundimiento de la misma. Antigua ilustración de Parcerisa.

Junto a la iglesia, una nueva escultura de Coello mostrando al campanero. La campana es original y la regaló al pueblo el conde de Guaquí en 1876. El conde fue propietario de buena parte del término de Arroyo.

Presidiendo la plaza de la Tablonada, el hotel Los jardines de la Abadía. Es una construcción reciente que inspira un aspecto histórico.

Bodega, bajo la plaza de la Tablonada, de la que no está muy clara su propiedad original. Pero desde luego ha servido, recientemente, de bodega comunitaria y durante la Guerra Civil de refugio antiaéreo. En la imágenes, la entrada que nos muestra Andrés,  el presidente de la Asociación Descubriendo Arroyo; e interior de la misma.

Los valores históricos y patrimoniales de Arroyo de la Encomienda se complementan con la vega y orilla del Pisuerga, pero ese paseo para otra ocasión.

4 comentarios en “ARROYO DE LA ENCOMIENDA: UN INTERESANTE MUNICIPIO

  1. Sin duda, un buen sitio para perderse, y a valorar entre tanto ladrillo y centro comercial. Me encanta la iglesia de San Juan Evangelista y su entorno, especialmente una fuente que hay en cerca de la autovía, nada más ser cruzada por el arroyo Rodastillo. No muy lejos del polígono, aunque está en término de Simancas, está el Sepulcro Megalítico de Los Zumacales, soprendente esta zona.

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