“Valladolid la mirada curiosa” se toma un descanso hasta mediados de septiembre. Pero os dejo un artículo que anima a pasear por algunos rincones de la provincia, e incluso de la capital. Para ello propongo hacer un recorrido siguiendo las esculturas de Lorenzo Duque.

Lorenzo Duque nació en La Mudarra y vive en Laguna de Duero. Durante unos cuantos años compatibilizó su pasión por la escultura con el trabajo en una empresa de automoción, hasta que decidió dar el paso para dedicarse por entero a vivir del arte, que esa sí es una verdadera aventura. Cuenta él mismo que se recuerda de muy niño cogiendo las pastillas de jabón de su casa y haciendo figuras con ellas, pues, como es lógico, eran fácil de trabajar por su blandura. En la piedra se inició cuando tenía apenas unos treinta años.

Trabaja todos los materiales posibles: hierro, madera y piedra de diferentes calidades. Pero su preferida es la piedra del Alcor, pues no en vano nació en La Mudarra, población situada en el Monte de Torozos.

Duque es, salvo que mis datos me fallen, el escultor vallisoletano que más obra pública tiene repartida por municipios de Valladolid.

Lorenzo Duque también tiene obra en otros municipios de Castilla y León y España: la Senda de Ursi (Villabellaco –Palencia-), Páramo del Sil (León), Burgos, Santiago de Aravalle (Ávila), etc.

En general, las obras de Duque atienden a dejar testimonio de algún acontecimiento, un personaje o una referencia histórica. Y siempre detrás de cada obra suya hay un relato: nada está hecho al azar o por mera demostración estética. Ir a cada uno de los lugares donde se pueden encontrar sus obras nos aporta el plus de que además de contemplar su trabajo artístico, nos lleva a interesarnos por el personaje o el acontecimiento representados.

Así que propongo hacer un recorrido por varios municipios de la provincia siguiendo el rastro de sus esculturas.

Desde luego no debe intentar hacerse todo de un tirón, pues hay que disfrutar de un rato de paseo por el municipio y de visitar los lugares singulares que pueda haber en su entorno.

Lorenzo Duque delante de la entrada a su taller en Laguna de Duero.

Empezaremos el recorrido por la localidad donde reside y tiene su taller, al que ha bautizado con el nombre de Canis Lupus.

Son unas cuantas las esculturas que tiene en Laguna de Duero: El aire de los sueños (en la Casa de las Artes), un crucero en la plaza de la Iglesia, Homenaje a los donantes de Sangre (avenida de Madrid), Homenaje a todas las Comunidades (plaza de las Comunidades), Homenaje a Nelson Mandela, con la plaza que lleva su nombre, Homenaje a Francisco Pino (poeta) en la calle 6 de diciembre, Homenaje a Juan Manuel Sánchez (paseo de la Democracia) y varias esculturas de madera en el entorno del Lago. También ha participado en el grupo escultórico colectivo de Homenaje a los represaliados (avd. de Laguna).

Pero aquí dejamos testimonio gráfico de dos: los homenajes a Eleuterio Arribas, junto al Centro de Salud en la avd. de Laguna, y a Fernando Alonso en la plaza que lleva su nombre.

Eleuterio Arribas Santos (1907-1999) fue un popular y apreciado barbero, practicante y partero de Laguna que acudía donde lo necesitaran con su inseparable bicicleta. Y Fernando Alonso Alonso es un destacado y prolífico escritor burgalés de literatura infantil afincado en Madrid que durante muchos años ha colaborado desinteresadamente  con la biblioteca municipal de Laguna.

En la plaza Millán Santos, del barrio de las Delicias de Valladolid hay una escultura del que fue cura párroco de Santo Toribio de Mogrovejo que da nombre a la plaza. No me voy a detener en la historia de esta gran persona que falleció en 2002 y que ha dejado un indeleble recuerdo en Valladolid. Baste aquí decir de él que tanto se preocupó de incentivar la formación cultural y personal de la gente humilde del barrio como de atender sus obligaciones parroquiales. A los pies de la escultura una frase de Millán: “nada pedir, nada rechazar”. Por cierto, todo el altar de Santo Toribio está esculpido en piedra por Lorenzo. Y en los jardines del antiguo Hospital Viejo, actuales de pendencias de la Diputación, hay una escultura titulada Torozos.

Een la plaza de Baden Powell, Parque Alameda, hay una pieza suya que se instaló en 2012: se trata de un homenaje al personaje que da nombre a la plaza, el militar británico fundador de los Boys Scouts.

Delante de la puerta de la iglesia de Cabezón de Pisuerga, una escena del Nacimiento de Jesús, lleva la firma de Lorenzo.

En la Casa de Cultura de Villanubla se puede ver un bajo relieve representando una escena del Paloteo, una danza tradicional de este municipio.

Lorenzo no está nada satisfecho de esta representación del rey Wamba en una pequeña glorieta que da acceso al municipio de mismo nombre. Circunstancias no demasiado agradables ajenas por completo a él le condujeron a tener que terminarla deprisa y corriendo para que estuviera lista el día de la inauguración de las obras (julio de 2009) del pueblo que llevaban aparejada esta pieza escultórica: “No me reconozco en ella”, comenta Lorenzo. Pero ahí está y siempre merece la pena visitar Wamba, por muchos motivos.

Hacia la mitad de la calle principal de La Santa Espina, se encuentra esta escultura. La obra la realizó en 2007  durante los actos conmemorativos del 50 aniversario del pueblo como homenaje a los primeros pobladores. La materia prima con que está realizada es piedra de los montes Torozos, la preferida por Lorenzo.

En Villalar de los Comuneros, Lorenzo ha dejado un conjunto de esculturas en troncos secos de árboles. Están junto a la piscina, en un agradable parque en el que se ha creado un Centro de Interpretación de Villalar de los Comuneros. Y también en Villalar, en la plaza del monolito, se han instalado en el suelo unos redondeles siguiendo el modelo de los “roeles” del escudo de Medina del Campo, en los que se recuerda de personajes de la historia de España. Están hechos por Lorenzo.

El paseo del Arte de Serrada, que comienza a la salida del municipio, junto a las piscinas, termina en la plaza del Milenio, con una obra de  Lorenzo Duque. Y sin salir de la localidad, en la plaza del Rollo, un grupo escultórico titulado Encadenados: ha desaparecido la acacia con representaciones de duros trabajos tradicionales con los que la gente se ganaba la vida, a la que  un perro y una familia estaban encadenados. Y detrás del interesante frontón del municipio – junto a la iglesia-: Nuestro pueblo, con versos de dos poetas serradeños: César Medina y Chencho.

Lagarejo, y Vendimiador son dos piezas instaladas en el municipio de La Seca, municipio muy vinculado al vino. Es más, donde nunca se perdió el cultivo de la famosa uva verdeja, con la que se elaboran excelentes vinos blancos. Piedra de Campaspero.

Algún monolito tiene Lorenzo que le encargaron para conmemorar la inauguración de algún tramo de carretera. Pero de entre todos el que sin duda tiene mayor interés es el que hay en el área recreativa de San Miguel del Arroyo. Hecho en piedra de Campaspero, se instaló en 2006 al tiempo de inaugurar un tramo de la llamada autovía de Pinares que une Valladolid con Segovia. La obra escultórica representa la fachada de San Pablo de Valladolid y el acueducto de Segovia. Llama la atención el detalle de que Lorenzo incluyera en el mapa de Castilla y León el condado de Treviño, cosa que casi nunca se representa cuando se perfila el contorno de esta Comunidad Autónoma.

En Campaspero, un dolmen a la entrada del municipio anuncia que estamos en territorio donde la piedra es una riqueza del pueblo, y en el Museo de la Piedra, una escultura homenajea a los canteros. Ambas tienen la firma de Lorenzo Duque.

En el yacimiento arqueológico vacceo Pintia, ubicado en Padilla de Duero, esta escultura titulada El señor de la bellota, es una especie de guardián para ahuyentar a los que tratan de expoliar el patrimonio.

En su taller guarda numerosa obra de menor tamaño, en la que aborda variados temas, como las dos piezas que mostramos a continuación: un Thor, dios del trueno, y una Esfinge, hecha en en cuarcita multicolor:

Y esta pieza, inspirada en la Venus, y realizada en piedra rosa de Sepúlveda, es la primera que hizo en su vida que ya se pudiera mostrar al público. Se la compraron en una exposición de Medina de Rioseco, hace unos cuarenta años. Con el paso de los años se colocó en el vestíbulo del Teatro Principal -María Luisa Ponte-, de esa localidad:

13 comentarios en “LORENZO DUQUE, LA HUELLA DEL CANTERO

  1. Wow! Estuve viviendo un año en Valladolid y no tenía ni idea sobre estos tesoros. Bueno, siempre estoy a tiempo de hacer una visita para remediarlo. Este blog es todo un libro de historia y una gran guía turística. Gracias.

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s