HASTA DESPUÉS DE LAS FERIAS DE SEPTIEMBRE

Amigas y amigos lectores, VALLADOLID LA MIRADA CURIOSA volverá después de la Feria y Fiestas de Valladolid. Solo un par de consejillos: uno, el tórrido verano, para aquellos lectores de regiones cálidas, es muy apropiado para visitar museos, suelen ser lugares fresquitos; y, otro también es bueno para que leáis El patrimonio del Concejo, ese libro que salió hace unas semanas… os puede dar ideas para visitar algún pueblo de Valladolid, además de disfrutar de una amena lectura.

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DONDE LA SÁTIRA, LA MÚSICA Y UNA BUENA BIBLIOTECA

El Archivo Municipal de Valladolid no  solo custodia  legajos, expedientes, documentos, planos y fotos. Tiene, también, una importante biblioteca, y a ella nos vamos a dedicar en este artículo.

Una biblioteca que atesora un fondo de cerca de 40.000 documentos entre monografías, folletos, carteles, revistas, etc. Y que se ha enriquecido no hace mucho con el traslado de los fondos bibliográficos y colecciones que estaban depositados en la Casa de Zorrilla.

Esta desconocida biblioteca está compuesta de variados fondos: lo publicado por el Ayuntamiento o libros sobre Valladolid; libros de derecho administrativo local; un fondo muy curioso que proviene sobre todo del siglo XIX, y que hasta 1991 estaba en el Teatro Calderón: colección formada por gente ilustrada de la burguesía vallisoletana de aquella época. Se trata de  una colección de arte, ciencia e historia. Una colección con leyenda pues cuando el Ayuntamiento se hizo cargo del Teatro Calderón en 1986 se tapió el cuarto donde estaban los libros, y al decir de algunos se les perdió la pista hasta que, se dice, la descubrió un fontanero durante las obras de remodelación del Teatro.

También forma parte de la biblioteca del Archivo, los fondos bibliográficos y colecciones que hasta 2017 estaban en la Casa de Zorrilla.

Igualmente destaca la biblioteca y fonoteca del antiguo Conservatorio. Un fondo que se ha ido forjando desde 1918.

A todo esto hay que sumar la hemeroteca completa de los desaparecidos periódicos la Hoja del Lunes y el Libertad, además de la colección del Boletín Oficial de la Provincia (desde 1833) y la vieja Gaceta de Madrid…

… Y curiosísimas publicaciones satíricas del XIX.

En cualquier caso, necesite o no consultar algún legajo del archivo o alguna publicación de la biblioteca, visitar el Archivo Municipal es una recomendable actividad. Los arquitectos que han llevado a cabo la rehabilitación son Gabriel Gallegos y Primitivo González.

El Archivo Municipal ocupa la antigua iglesia de San Agustín (cuyos restos visibles datan del siglo XVI), que tras su abandono y usos diversos tales como  actuaciones musicales o depósito municipal de coches, se rehabilitó para funcionar como tal archivo  a partir de 2003.

Imágenes del interior de San Agustín en cuyo patio principal está la sala de consulta.

Ilustraciones de la afamada revista London News que se publicó a caballo entre los siglos XIX y XX: representación teatral en el Londres de 1901 y anuncio de un vigorizante del cabello.

El Boletín Oficial de Valladolid encuadernado en piel. Esa publicación que nos parece tan “administrativa”, sin embargo contiene ordenanzas y otras instrucciones que han influido en nuestras vidas.

Cabeceras de diversos periódicos satíricos decimonónicos. Muchos de ellos apenas superaban la media docena de ediciones.

Retrato de Zorrilla, conservado en la biblioteca. La biblioteca Narciso Alonso Cortés  comienza a formarse a raíz del I Centenario del nacimiento de Zorrilla. Es decir, corría el año 1917.  Pero la biblioteca contiene otras importantes donaciones, cual es la de Francisco Álvaro González: se trata de un fondo importantísimo de investigación y documentación del teatro español del siglo XX. Francisco Álvaro (oriundo de Villalón  de Campos),  entre otros reconocimientos, obtuvo el premio Nacional de Teatro. A este fondo se une la biblioteca de la antigua Escuela de Teatro. Es, en definitiva, un referente para el estudio del teatro contemporáneo.

La biblioteca tiene numerosos libros que eran de Zorrilla, en muchos casos con anotaciones manuscritas del dramaturgo. Zorrilla también era una persona interesada por los libros relacionados con el teatro, como un curioso “Tratado de voz”. En la fotografía una ilustración de Doré del libro “Ecos de la montaña”, novela histórica de Zorrilla.

Libro editado en 1884 con las obras completas de Zorrilla que el poeta corrigió personalmente.

Quizá por creer que Alonso Cortés era un escritor “local”, carece de la relevancia que la ciudad debería darle, pero no solo no fue así, sino que se codeó con la mayoría de los escritores y poetas de su época, como fueron, por ejemplo, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.

La arquería que ahora embellece el edificio, está instalada en su lugar original, después de que se desmontara en 1925 y se fuera emplazando en diversos lugares: Museo Arqueológico, Campo Grande, Museo de Escultura… hasta que, finalmente, con la rehabilitación del edificio, se trajo a su primitiva ubicación.

En torno al edificio de San Agustín se han hecho diversas excavaciones arqueológicas que, sobre todo, han servido para recuperar viejos suelos, aljibes, algunas columnas,  pies de muros y paredes de dependencias históricas de la iglesia conventual, etc.

ANTONIO MACHADO, SU MEMORIA TAMBIÉN VAGA POR VALLADOLID

En estas fechas se están celebrando los 80 años que han transcurrido desde que Antonio Machado falleciera. Machado murió el 22 de febrero de 1939, a los 64 años de edad. Está enterrado en el cementerio de la pequeña localidad francesa de Colliure. En el mismo panteón que tres días después fuera enterrada su madre, Ana Ruíz, que justo el día que cumplía 85 años no pudo superar el dolor por la muerte de su hijo a quien había acompañado al exilio. Tiempo atrás, Ana Ruíz había dicho que “estaba dispuesta a vivir tanto como su hijo Antonio”… y vaya si fueron premonitorias sus palabras.

Panteón de Machado en el cementerio de Colliure. La imagen está tomada de Tripadvisor.

Además de su madre, en la vida de Machado hubo otras dos mujeres: Leonor Izquierdo y Pilar de Valderrama.

En torno a estas dos mujeres, tanto la sala de exposiciones del Teatro Zorrilla, como la galería de la Diputación Provincial, ofrecen sendas exposiciones. Por cierto, recomiendo que se visite primero la del teatro Zorrilla, pues se comprende mejor la de la Diputación.

Valladolid también tiene algo que contar de  Machado pues, por algunos avatares que vamos a comentar, el espíritu del gran poeta está entre nosotros. Veamos.

Quiere la casualidad que en el cementerio del Carmen de Valladolid, un panteón tiene escrito el inicio de un verso de Antonio Machado… y no es un capricho literario de quien está enterrado o de sus deudos, no. Se trata del enterramiento de José María Palacio Girón. Palacio, de origen hoscense, vivía en Soria cuando Machado recaló en aquella capital castellana a orillas del Duero. Era maestro con plaza de funcionario y con aficiones literarias y periodísticas que dirigió durante varios años El porvenir Castellano, una revista en la que participó Machado.

En Soria, Machado se enamora locamente de Leonor Izquierdo, una niña de 13 años de edad a la  que el poeta le llevaba 32 años. No hubo oposición paterna a aquella relación, pero debieron esperar a que Leonor cumpliera la edad legal para poder casarse: 15 años. El matrimonio se celebró en 1909. Y quiso el destino que las esposas de Machado y Palacio fueran primas, lo que hizo que la amistad del periodista y del poeta se viera reforzada por lazos familiares.

El matrimonio de Leonor y Antonio duró tres años, pues en 1912 falleció aquella muchacha que tenía loco al poeta. Mas, Leonor llegó a tener entre sus manos Campos de Castilla, libro que fue haciéndose con enorme ilusión de la joven.

Machado no pudo resistir aquella ausencia y en pocos días se marchó de Soria camino de Baeza. De aquella partida, Palacio escribió en el periódico: “… De su paso por Soria deja un libro inmortal, acogido por la crítica selecta como pocos libros lo fueron. Nuestro amigo entrañable se aleja de Soria con un dolor profundo…”

Por razones que se desconocen, aquel gran amigo de Machado estaba en Valladolid en 1936, donde le  sobrevino la muerte. Fue enterrado en el cementerio del Carmen, y sobre su lápida se grabó esta estrofa: “Palacio, buen amigo, está la primavera” y firma A. Machado.  Se trata del principio de un largo poema que el poeta había dedicado a su buen amigo Palacio en abril de 1913. Cierto era el cariño de Machado por su amigo, pues este se encargó de que no faltaran flores en la tumba de Leonor habida cuenta de la lejanía del poeta del lugar donde yacían los restos de su amada.

Panteón de Palacio en el cementerio del Carmen.

El poema dedicado a Palacio empieza con las siguientes estrofas: “Palacio, buen amigo, / ¿está la primavera / vistiendo ya las ramas de los chopos / del río y los camino? En la estepa / del alto Duero, Primavera tarda, / ¡pero es tan bella y dulce cuando llega!…”

Pero de más lazos con Machado puede presumir Valladolid. Y es de la admiración que  profesaba a Narciso Alonso Cortés, al que le dedicó un poema incluido en el libro Árbol añoso, publicado en 1914. Entre la documentación que el Archivo Municipal de Valladolid guarda de Alonso Cortés, hay un libro dedicado por Machado de su mano y letra.

El poema, titulado “A Narciso Alonso Cortés, poeta de Castilla”,  comienza así: “Tus versos me han llegado a este rincón manchego, / regio presente en arcas de rica taracea, / que guardan, entre ramos de castellano espliego, / narcisos de Citeres y Lirios de Judea.”  Y concluye: “Poeta, que declaras arrugas en tu frente, / tu noble verso será más joven cada día; / que en tu árbol viejo suene el canto adolescente, / del ruiseñor eterno la dulce melodía.”

Mas, sigamos con la tercera mujer importante en la vida de Machado: Pilar de Valderrama. El poeta recaló en Segovia, donde trabó relación con aquella mujer. Casada, con tres hijos y muy culta que participaba y animaba la vida cultural de Madrid, donde se relacionó con un gran número de intelectuales: María de Maeztu, María Teresa León, Luis Buñuel, Rafael Alberti, Vicente Alexandre, etc, etc.

Detalle de la doble exposición en Zorrilla y Diputación.

De aquella vida cultural destacaremos que formó parte del primer Cineclub que se formó en Madrid, y de la asociación Lyceum Club que, participada mayoritariamente  por mujeres, defendía los derechos de la mujer, sobre todo el acceso a la cultura.

La relación con Pilar se inició en 1929 y duró hasta que el levantamiento militar del 36 les separó por el distinto destino que tomaron Machado y la familia de su amiga. Pilar, después de unos meses en Portugal, volvió para instalarse en Palencia, en una casa solariega de la familia de su esposo.

Fotografía de los jardines de la Moncloa, donde Pilar de Valderrama y Machado se veían los fines de semana. Exhibida en la exposición de la Diputación de Valladolid.

Los versos y la relación epistolar entre Machado y Valderrama dio nacimiento a una musa mítica  llamada Guiomar, que no era sino el nombre que escondía el del Pilar de Valderrama. Pilar, también poeta,  publicó seis poemarios, tres obras de teatro y una autobiografía: Sí, soy Guiomar, memorias de mi vida, publicada en 1981, dos años después de su fallecimiento. Pilar vivió de 1889 a 1979.

Esa autobiografía tiene, también,  sello vallisoletano, pues su prólogo lleva la firma de Jorge Guillén, amigo, confidente y gran conocedor de la relación que durante ocho años mantuvieron Guiomar y Machado.

Y sobre Machado hay más relación con Valladolid: El escritor y periodista vallisoletano Ángel María de Pablos, en 2007 escribió, por encargo de la Junta de Castilla y León, una obra de teatro que conmemoraba el centenario de la llegada del poeta a Soria. La tituló La Fontana.

Ahora, Valladolid guarda el recuerdo de Machado  en el nombre de una calle y de un colegio. Además, existe una Federación de Asociaciones Vecinales y de Consumidores que, nacida en 1980, se puso  el nombre de Antonio Machado.

 

EL PATRIMONIO DEL CONCEJO

Edificios y otras construcciones de interés en la Provincia de Valladolid será la publicación divulgativa más importante sobre construcciones civiles, privadas o públicas, en la provincia de Valladolid, que se ha hecho hasta la fecha.

En consonancia con el proyecto, el soporte en el que se publique estará cuidado al detalle: cubierta, diseño del pintor Manolo Sierra, prólogo de la escritora Esperanza Ortega, papel de gran calidad, etc. 

Es el resultado de años de análisis sobre el terreno y estudios documentales llevados a cabo por Jesús Anta Roca,  investigador, escritor y divulgador, que se acompañan por fotografías a color e ilustraciones explicativas. No se trata de un libro técnico ni académico, sino dirigido al público en general sea de origen rural o urbano.

El libro será publicado por la editorial Páramo. Una editorial vallisoletana que pone especial interés en libros  de poesía, narrativa y pensamiento, así como en el campo de la recuperación y estudio de los pueblos de Castilla y de su historia.

El libro, ahora se puede adquirir en pre venta (crowdfunding) a través de la plataforma www.lanzanos.com con precio más bajo que luego en las librerías, y obsequios diversos.

Una vez que se entra en lanzanos y elegimos el importe de apoyo, lo primero que hay que hacer es REGISTRARSE. Recomiendo poner nombre y primer apellido todo junto.

A continuación  ofrezco un extracto del primer capítulo:

AFANES Y OBLIGACIONES DE LOS CONCEJOS

Bajo el paraguas de lo municipal (o lo público), se amparan muchas instituciones y edificios. A poco que se repase la historia de la vida local, y las ordenanzas y fueros municipales,  detrás de estos edificios y construcciones se verá  la mano de las  competencias y de las iniciativas de los ayuntamientos (concejos, regimientos… como en cada momento se  han ido conociendo). Los municipios,  según su tamaño o su importancia en el entramado territorial, además de disponer de casa consistorial, tenían que contribuir a  que hubiera escuela,  pósito, matadero, hospital, mesón, posada, herradero  y cárcel; asegurar y regular el abastecimiento de los productos básicos (carne, pescado, vino, pan, miel, sebo, aceite, velas y hasta hielo…); mejorar y mantener caminos y puentes; sin olvidar, por supuesto, el surtido de aguas y la consiguiente construcción de fuentes, lavaderos y abrevaderos… y hasta la regulación de juegos y diversiones (juegos de pelota, plazas de toros…).

…….

Algunas de las construcciones  que aquí encontrará el lector y lectora, ahora en muchos casos están abandonadas y en riesgo de desaparición, como los colmenares o los chozos de viñadores y resineros. Sin embargo durante siglos  fueron lugares de sudor y de esperanzas. Además, en numerosos casos están descontextualizadas, convertidas casi en objetos decorativos del campo, incluso a veces bastante transformados hasta el punto de que no está muy claro para qué sirvieron en su día. Esta despersonalización se ha producido por la pérdida del uso que en su día tuvieron debido a los cambios en las formas y tecnología de la producción agrícola y ganadera, que han ocasionado modificaciones incluso en el paisaje. Así, por ejemplo, lo normal es que ahora un guardaviñas esté rodeado de tierras de cereal, y no de majuelos.

Por suerte,  una nueva concepción del patrimonio está haciendo que muchos municipios vayan incluyendo en sus normas de planeamiento la protección de una variada muestra de construcciones populares y vernáculas que, además, sirven para ofrecer un atractivo cultural y turístico, facilitando, con ello, no solo la conservación, sino el aprecio ciudadano hacia las mismas. Ya no se ve con los mismos ojos que hace un tiempo la fuente tradicional, el chozo, el matadero, el palomar, la vieja escuela o el almacén del pósito.

EL PATRIMONIO DEL CONCEJO

Amigas y amigos lectores. Esta entrada en “Valladolid la mirada curiosa” es para comentaros que está en marcha mi próximo libro. Tiene como título EL PATRIMONIO DEL CONCEJO.

Se está vendiendo en crowdfunding, es decir, en preventa, con el objetivo de conseguir una recaudación previa para asegurar su edición.

Va a ser uno de esos libros bonitos y agradables de leer: portada del artista Manolo Sierra; prólogo de la escritora Esperanza Ortega y un interior con numerosas fotos.

El libro trata de ese patrimonio civil que ha sido imprescindible para los municipios: desde la Casa Consistorial al último chozo de pastor perdido en el páramo: escuelas, fuentes, mataderos, pósitos, colmenares, guardaviñas, etc, etc.

No es un libro técnico ni un catálogo sistemático de todos y cada uno de los municipios. Es, más bien, un paseo por los municipios vallisoletanos y su entorno.

Está escrito pensando en disfrutar y reivindicar nuestro patrimonio del común, es decir de la sociedad, del municipio. Tiene un punto reivindicativo llamando la atención sobre lo interesante que es  este patrimonio y la necesidad de valorarlo y protegerlo pues en realidad forma parte del paisaje de las tierras vallisoletanas.

Se compra a través LANZANOS.COM (ahora vale 20 euros y luego en librerías, 25)

Si sois amigos míos de Facebook, podéis entrar a través de mi muro y os lleva directamente al libro. Si no, picar en LANZANOS. COM y seguir las instrucciones en el apartado de libros.

Si tenéis alguna dificultad, me lo comentáis para ayudaros a resolverlo.

Se editará a través de la Editorial Páramo, una empresa joven de Valladolid.

Recomiendo hacerlo en el ordenador, porque no sé por que razón, a través del móvil parece que da algún problema.

Os dejo algunas fotos que saldrán en el libro.

IX CENTENARIO DEL FALLECIMIENTO DEL CONDE ANSÚREZ

Organizado por el Ayuntamiento de Valladolid, entre otras actividades que se van a llevar a cabo con motivo del IX centenario del fallecimiento del conde Ansúrez, repoblador de Valladolid, y uno de los personajes más importantes en vida de los reinos cristianos del noroeste español del siglo XI y XII, voy a dar varias conferencias en centros cívicos de la ciudad.

La primera será el próximo sábado 3 de noviembre en el centro cívico José Mosquera, a las 7 de la tarde.