ESCENARIOS DE GUERRA (y III): Comuneros y realistas.

Venimos de las llamadas batallas de Olmedo, que protagonizaron importantes nombres de la historia.

Esto nos sirve para apuntar una nueva razón por la que Valladolid tuvo tanta importancia en numerosos episodios de la historia: la existencia de diversas plazas fuertes tales como Tordesillas, Castronuño, Olmedo, Medina del Campo… “Quién señor de Castilla quiera ser, Olmedo de su parte ha de tener”, se decía en el siglo XV.

Esto me  permite anotar un singularísimo acontecimiento que no tuvo las características de una batalla, pero sí el valor de la gesta. Me refiero a lo que se conoce como la “Quema de Medina”.  Corría el año 1520, exactamente el 21 de agosto. Las tropas del emperador Carlos se presentaron en Medina del Campo para tomar las piezas de artillería que allí estaban custodiadas y, con ellas, dirigirse a tomar Segovia, en manos de los Comuneros: de madrugada, Antonio de Fonseca se presentó en las puertas de Medina exigiendo las piezas artilleras. El alcalde pronto se puso de su parte, pero los vecinos se negaron: juntaron todos los cañones en la plaza, desmontaron las ruedas y las cureñas y los rodearon para defenderlos. Las tropas realistas, en verdad escasas, no pudieron someter a los partidarios de la causa comunera, por lo que no tuvieron otra idea que prender fuego a Medina por diversos lugares para así provocar la desbandada del pueblo. Pero nadie se movió del lugar, y antes de que las llamas llegaran a prender los almacenes de los ricos comerciantes, las tropas del emperador se retiraron para que los habitantes de Medina pudieran apagar los fuegos. Aquello no hizo sino aumentar más las adhesiones a la causa comunera en las poblaciones de Castilla. Fruto de aquel notable hecho histórico es que en Medina haya una plaza de Segovia y en Segovia una llamada de Medina del Campo (solidaridad comunera). En las imágenes, dos escenas de la  representación que se hace de aquel acontecimiento en Medina del Campo. Fotos cedidas por Ruben García.DESFILE 19 (6)DESFILE 18 (7)

Y  el relato de la Quema de Medina nos lleva a la batalla de la Guerra de las Comunidades: la de Villalar. Fue aquel 23 de abril de 1521, cuyo desenlace no puso fin a la guerra pero supuso un punto de inflexión ya indudablemente favorable a los intereses del Emperador Carlos.

Se desarrolló como a dos kilómetros de la población, aunque Padilla intentó que tuviera lugar en el casco urbano, instalando en él parte de su artillería. Era consciente de sus menguadas fuerzas frente a las tropas imperiales, y consideró que podría tener alguna ventaja evitando el campo abierto.

Fue una batalla no querida por los comuneros, pues en realidad pretendían llegar desde Torrelobatón (donde  estaban acuartelados) hasta Toro para sumar refuerzos y aprovisionamientos. Pero sucedió lo inevitable, pues los imperiales interceptaban el camino que habían tomado las tropas comuneras.  La batalla, bajo una intensa lluvia, fue una masacre para los de Padilla.

Lo peor de aquello es que descabezó parte principal de los caudillos comuneros, como bien sabemos.

El recuerdo de aquella triste derrota se recuerda en Villalar de los Comuneros. En el monolito de la plaza principal, levantado en 1889,  se lee la siguiente inscripción: “A la memoria de Doña María Pacheco, Padilla, Bravo y Maldonado…”

Y más recientemente, en concreto en 2004, se levantó un monumento en recuerdo de la batalla en el paraje llamado puente de Fierro (como a dos kilómetros de la población, al que se puede llegar andando por un camino acondicionado), y que recoge las siguientes palabras del poema de los Comuneros de Luis López Álvarez: “Desde entonces Castilla no se ha vuelto a levantar” (fotografía del monumento)Villalar de loc comuneros puente

Villalar de los Comuneros bien se merece una visita en días más sosegados que los que rodean la fiesta de la Comunidad. Y si se tiene ocasión, subir a la torre del Reloj que está frente al Ayuntamiento solicitando la llave con algún de antelación en el teléfono de la Casa Consistorial: excelentes vistas.

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CUANDO LA HISTORIA SE REENCARNA

El 21 de agosto de 1520 Medina del Campo ardió por los cuatro costados. Las tropas de Carlos V intentaron apoderarse de la guarnición artillera depositada en la villa, con el fin de emplearla contra los comuneros de Segovia. Pero los bravos medinenses, más favorables al movimiento comunero, resistieron la acometida imperial a pesar de sentirse cercados por el fuego, impidiendo, finalmente, que les fueran arrebatados los cañones. Fue un hecho que ha pasado a la historia como la “quema de Medina”. En recuerdo de aquel heroico comportamiento, en Segovia hay una plaza llamada Medina del Campo, y en Medina hay otra llamada de Segovia.

Pues bien, aquel acontecimiento será revivido el próximo 21 de agosto en la villa medinense.

Esta y otras representaciones, algunas muy cuidadas,  obedecen a la búsqueda de nuevos recursos turísticos, o acaso a la necesidad de llevar a cabo entretenidas actividades lúdicas, o, tal vez, a  la búsqueda de raíces y acontecimientos que cumplan una tarea identitaria, lo que ha llevado a que en las últimas décadas se hallan puesto en pie   pasajes históricos que ensalzaron, o tiñeron de sangre, la historia de pueblos, villas y ciudades a lo largo de toda España. Un fenómeno al que Valladolid no ha sido indiferente.

Por eso, a lo largo del año, se señalan algunas fechas en las que las propias gentes de los municipios o, en algún caso, actores y actrices profesionales, escenifican un curioso o señero pasaje de la historia o las costumbres tradicionales de la localidad.

Ya hemos anotado el de Medina del Campo. Pues bien, repasemos algunos otros que pueden contribuir a pasar un día entretenido en esos municipios. Pongamos, en primer lugar, los del verano:

La localidad vallisoletana de Mojados celebrará el 7 y 8 de julio una  fiesta  llamada ‘Corazón de un imperio’ en la que  400 personas darán vida a Carlos I de España y V de Alemania, a su hermano Fernando, a Leonor y a Adriano de Utrecht (futuro Papa),y a todas sus cortes, que en aquella fecha de 1517 se encontraron tan importantes personajes El vecindario vestido de trajes renacentistas da vida y colorido a tan señalada fecha histórica.

El 28 de julio la ciudadanía de Trigueros  del Valle se viste de época para recordar un suceso  ocurrido en 1521,cuando los habitantes del pueblo decidieron rebelarse contra su señor, el tirano Gutierre de Robles, que habitaba el castillo, llamado la Fortaleza, del s. XV.

El primer fin de semana de agosto, en Tiedra se recrea  el momento en el que el Cid llega a la localidad para pedir a Dña. Urraca la posesión del castillo (de origen del s. XII) que le había sido donado por su hermano Sancho.  Ante la negativa de Urraca a entregar el castillo al Cid, se produce el intento  de tomarlo por las armas. A este evento corresponden las fotos.

En agosto, el día 6,  Simancas  pone en pie una representación que se ha dado en llamar “Las siete mancas”. Un recuerdo de cuando Abderramán II, pidió lo que se conocía como el tributo de las cien doncellas. Tributo al que Simancas contribuyó con 7 muchachas a las que previamente cortaron sus manos.

En Cuenca de Campos, será el 10 de agosto  cuando el vecindario acompañe la puesta en escena del Conjuro. Hasta la desaparecida ermita de Santa Bárbara subían en procesión las gentes del pueblo, y en ella los curas oficiaban el conjuro para espantar las tormentas que podrían arruinar las cosechas. Una ceremonia que se practicó entre el siglo XVI y finales del XIX.

Mediado agosto, fiesta vaccea  (15 de agosto)   Dos mil años después, los vacceos vuelven a “aparecer” en Cabezón de Pisuerga para rememorar sus hazañas bélicas guerreras contra los romanos, agradecer a los dioses las buenas cosechas y representar sus ancestrales ceremonias nupciales y fúnebres.

Septiembre, día 27, en Mayorga de Campos se celebra  el Vitor, un espectáculo nocturno de fuego que se viene realizando desde hace tantos años que se ha olvidado. Recuerda la llegada de las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo. Cientos de odres son quemados hasta que ya de madrugada no queda más combustible ni más fuerzas.

Otras fechas hay a lo largo del año que, simplemente, apuntamos:

En marzo Tordesillas escenifica la llegada de la reina Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos, a la localidad para ser injustamente encerrada de por vida.

En fecha inmediata al 23 de Abril, Fiesta de Villalar, en Torrelobatón se pone en escena un episodio comunero.

En mayo, se representa el asalto al l castillo de Portillo

Y en junio, también en Tordesillas, se rememora el importante  acuerdo entre los reinos de Castilla y Portugal que, en 1494, dividió el Atlántico por medio de una raya estableciendo la zona de conquista de cada corona, con todo lo que aquella raya supuso para el devenir del mundo.